Murcia

Murcia es una ciudad española, capital del municipio y de la comunidad autónoma de la Región de Murcia. Es el centro de la comarca natural de la Huerta de Murcia y de su área metropolitana. Está situada en el sudeste de la Península Ibérica a orillas del río Segura, en la denominada depresión prelitoral murciana, a 40 kilómetros en línea recta del Mar Mediterráneo. Con 439 712 habitantes,[ ]Murcia ocupa el 7º puesto en la lista de municipios de España por población. El área urbana de la ciudad (o zona metropolitana), aunque no establecida oficialmente, comprendería a unos diez municipios de la Región de Murcia, contando con una población de 643 854 habitantes en 2013, repartidos en una superficie total de 1230,92 km2, con una densidad de población de 515 hab/km2.[3] De este modo, el área urbana de Murcia ocuparía el 10º puesto en la lista de áreas metropolitanas de España.

Murcia es un importante municipio de servicios en la que el sector terciario ha sucedido a su antigua condición de exportadora agrícola por antonomasia, gracias a su célebre y fértil huerta, por la cual era conocida con el sobrenombre de la Huerta de Europa. Entre sus industrias más destacadas se encuentran la alimentaria, la textil, la química, la de destilación y la fabricación de muebles y materiales de construcción, estando muchas de ellas ubicadas en el Polígono Industrial Oeste, considerado uno de los más grandes de la península [] (compartido con el municipio de Alcantarilla). Es también un importante centro de gran tradición universitaria desde que fuera fundada la primera universidad en 1272.[] Actualmente es sede de dos universidades, la pública Universidad de Murcia y la privada UCAM, que atraen alrededor de 50.000 estudiantes al municipio. De orígenes inciertos, hay constancia de que fue fundada en el año 825 con el nombre de Madina Mursiya por orden de Abderramán II, probablemente sobre un asentamiento anterior de origen romano. []Durante la Edad Media, Murcia llegó a ser capital de la cora de Tudmir (siglo X),[] posteriormente fue cabeza de distintos reinos de taifas de creciente importancia en los siglos XI, XII y XIII[8] y entre 1243-1266 se incorporó a la Corona de Castilla como capital del Reino de Murcia, siendo además ciudad con voto en cortes y sede episcopal desde 1291.

De su patrimonio histórico-artístico destacan su célebre Catedral, de fachada barroca e interior principalmente gótico, el afamado Casino, de suntuosos interiores; el denso patrimonio escultórico de Francisco Salzillo, y un gran conjunto de edificios barrocos. En el ámbito cultural es conocida por su rico folclore, especialmente vistoso durante las Fiestas de Primavera y las procesiones de Semana Santa, declaradas de Interés Turístico Internacional.[ ]El Consejo de Hombres Buenos de la Huerta de Murcia, ejemplo de tribunal consuetudinario de regantes del Mediterráneo español, está declarado Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la Unesco.

El escudo de la ciudad de Murcia tiene orígenes medievales, con diversos añadidos fruto del devenir de los siglos. Está compuesto por 7 coronas sobre fondo rojo. Debajo de la corona central se halla un corazón en cuyo interior se disponen un león rampante y una flor de lis rodeados por una leyenda (Priscas novissima exaltat et amor). Completa el escudo una orla con castillos y leones. El origen de este emblema está en el rey Alfonso X, quien condedió un sello concejil con 5 coronas como representación legal y simbólica de la ciudad y su reino (conmemorando el hecho de que el reino de Murcia era el quinto en ser reconquistado). Más tarde, en el 1361, Pedro I firmó un privilegio por el que se concedía a Murcia la sexta corona para que figurara en el sello y en el pendón municipal, añadiendo además una orla con los símbolos de la Corona de Castilla (en agradecimiento al papel murciano en la Guerra de los Dos Pedros). Posteriormente, en 1575, el Concejo solicitó a Felipe II la inclusión de un corazón para conmemorar que las entrañas y el corazón de Alfonso X descansan en la ciudad como quedó establecido en el testamento del rey sabio (y que se encuentran en la Capilla Mayor de la Catedral de Murcia). El actual escudo se completaría en 1709 por Felipe V. El monarca premió la fidelidad murciana en la Guerra de Sucesión concediendo otra corona real sobre un león y una flor de lis unida bajo el texto: Priscas novissima exaltat et amor (ensalzar y amar lo antiguo y lo nuevo). La bandera del municipio es roja en su totalidad, con el escudo arriba descrito dispuesto en el centro de la misma. Así pues, el rojo es el color de la ciudad (como se puede comprobar, por ejemplo, en la indumentaria del Real Murcia Club de Fútbol).

  • Himnos

El Himno de Murcia es obra del poeta y periodista murciano Pedro Jara Carrillo, quien puso la letra a la música del maestro Emilio Ramírez. Se estrenó el 9 de junio de 1922. El poeta también compuso el Himno a la Virgen de la Fuensanta con motivo de su coronación en 1927. Un popular himno no oficial del municipio es El Canto a Murcia de La Parranda, zarzuela de ambiente murciano compuesta por el maestro Francisco Alonso, con libreto de Luis Fernández Ardavín y estrenada en 1928. El Canto a Murcia está considerado uno de los finales de acto más impresionantes de la historia de la zarzuela, y se le atribuyen características de himno regional .El término municipal tiene una extensión aproximada de 885 km² y se divide de norte a sur en dos partes diferentes separadas por una serie de sierras que conforman la llamada Cordillera Sur: Sierra de Carrascoy (1.065 metros), del Puerto (531 metros), Cresta del Gallo (609 metros), Villares (487 metros), Columbares (647 metros), Altaona (534 metros) y Escalona (345 metros). Estas dos zonas se denominan: Campo de Murcia al sur, que geográficamente forma parte del Campo de Cartagena19 20 21 y Huerta de Murcia al norte de la sierra, constituida por la vega segureña. Entre estas dos áreas, atravesando la sierra, se encuentran los pasos naturales del puerto de La Cadena, el puerto del Garruchal y el puerto de San Pedro. La Vega del Segura, donde se encuentra la conocida huerta, es un llano de inundación depositado sobre una fosa tectónica que constituye la depresión prelitoral murciana, a 40Km en línea recta del Mar Mediterráneo. Las elevaciones montañosas que la encajonan en sus flancos norte y sur están compuestas de materiales geológicos pertenecientes al dominio Bético. En la vertiente norte aparece el denominado reborde interior de la depresión prelitoral, formado por una sucesión de suaves colinas, constituidas por areniscas y margas, restos de la sedimentación miocénica que queda en forma de resalte como consecuencia del hundimiento de la depresión del Segura. Sus alturas son modestas y aisladas, sin llegar a superar los 200 msnm, con los cabezos de Guadalupe, Espinardo, El Puntal, Cabezo de Torres, Monteagudo y Esparragal (que hacen de límite con el término de Molina de Segura), prolongándose en la Comunidad Valenciana a través de la Sierra de Orihuela. El zócalo sur de la depresión está formado por las sierras de la referida Cordillera Sur, constituidas por materiales calizos, dolomías, esquistos, filitas y cuarcitas. Los aportes y arrastres de estas colinas y montañas junto con las avenidas del Segura y el Guadalentín fueron rellenando y colmatando la depresión hasta formar una llanura aluvial de débiles pendientes. La ciudad de Murcia está situada a 43 msnm, en el centro de la susodicha vega del Segura. La referida zona sur del municipio, llamada Campo de Murcia, no es sino la cabecera o parte norte de la llanura litoral del Campo de Cartagena, extendiéndose de forma descendente desde la Sierra de Carrascoy hasta los límites municipales de Fuente Álamo de Murcia, Torre Pacheco y San Javier.23 Un caso especial es el de la pedanía de Lobosillo que se sitúa como un enclave del municipio de Murcia en el centro del Campo de Cartagena.

La parte más occidental de la zona septentrional del municipio, la formada por las pedanías de Sangonera La Seca, Barqueros y Cañada Hermosa, constituye realmente la parte final del valle del Guadalentín, justo antes de su conexión con la vega del Segura (el punto en donde el río Segura entra en la depresión prelitoral), formando un valle encajonado entre la Sierra de Carrasco y al sur y las estribaciones montañosas del reborde norte de la depresión Además de la huerta y las zonas urbanas, el término municipal cuenta por su gran tamaño con distintos paisajes: tierras baldías, pinares de pino carrasco en las sierras de la Cordillera Sur y zonas de típico secano mediterráneo en el Campo de Murcia. En el municipio se encuentra la mayor parte del parque regional de El Valle y Carrascoy, compartido con los municipios de Fuente Álamo de Murcia y Alhama de Murcia y que comprende gran parte de las sierras de la ya referida Cordillera Sur, siendo el pulmón verde de la ciudad. Dentro del parque, las sierras de Carrascoy, del Puerto y Cresta del Gallo están declaradas LIC, mientras que las sierras de la Cresta del Gallo, Villares, Columbares y Altaona, cuentan además con protección ZEPA. El grupo faunístico más destacado en el ámbito del parque es el de las aves, y en especial las rapaces como Águila perdicera, Águila real, Águila culebrera, Águila calzada, Ratonero y Halcón peregrino, destacando también la abundante presencia del Búho real, especie que posibilitó la declaración de ZEPA al contar con una de las colonias más numerosas de España y con mayor densidad del Mundo.31 En cuanto a los mamíferos, está constatada la existencia de Jabalí, Zorro, Gato montés o distintas especies de mustélidos como Garduña, Tejón, Comadreja, al igual que siete especies de Murciélago. La vegetación del parque está constituida principalmente por un bosque de Pino carrasco, que en algunas zonas presenta Pino piñonero o manchas de Carrasca. Hay que destacar los ejemplares relictos de Alcornoque presentes en el área denominada Majal Blanco.32 El sotobosque mejor conservado cuenta con un matorral típicamente mediterráneo en el que el lentisco, acebuche, palmito, enebro, espino negro y coscoja son los más representativos. Dentro de la fauna fluvial presente en el río Segura, destaca la recuperada presencia de la Nutria en el tramo inicial del río desde la Contraparada hasta la las proximidades de la ciudad.33 Igualmente se pueden encontrar Ánades reales, Garzas, Fochas, Garcetas, Gallineta común, Barbos o Carpas, ejemplos de especies antiguamente desaparecidas en el municipio y que han pasado a ser habituales de nuevo tras un largo proceso de recuperación ambiental y depuración de aguas. Incluso, en áreas del río alejadas de núcleos urbanos se pueden observar Carriceros, Martinetes, el Martín pescador o el Avetorillo. Asimismo, en la zona norte del término municipal, lindando con el de Santomera, se encuentra el paraje boscoso protegido llamado Coto Cuadros, declarado Monte de Utilidad Pública.

  • La Huerta

El paisaje más conocido y significativo del término municipal es la antiquísima Huerta de Murcia, espacio que dominaba gran parte de la vega segureña rodeando la ciudad, pero que desde hace décadas sufre la presión de la expansión urbana que junto a la terciarización de la economía y la ausencia de políticas de conservación ha reducido notablemente su extensión.

  • Entorno cultural

El paisaje huertano se muestra como un inmenso mosaico de poblamiento disperso fruto de la necesidad de los habitantes de vivir junto a sus cultivos. Entorno natural caracterizado por las acequias con sus mondas y su típica vegetación de cañas y árboles de ribera, además de los árboles frutales, donde destaca el limonero en un espacio parcelario alineado de hortalizas y con la abundante presencia de la morera.

El sistema de riegos de la huerta de Murcia se basa en una compleja red de acequias y demás canales de irrigación de antiquísimo origen. Los musulmanes fueron los que aprovecharon las áreas agrícolas romanas presentes en la vega segureña desde siglos antes, ya que la depresión aluvial tenía especiales características para el desarrollo de regadío. La auténtica transformación del valle tuvo lugar con la construcción del azud de la Contraparada, situado en el lugar en que el Segura hace su entrada en la depresión prelitoral y que se encarga de retener y elevar las aguas hacia las acequias mayores, la de Aljufía (al norte del río Segura) y Alquibla (al sur). Canales que el geógrafo árabe Al-Himyari describía como: Conducciones de agua hechas por los antiguos que riegan el norte y el sur de Mursiya. El crecimiento demográfico impulsó la necesidad de colonizar tierras cada vez más lejanas de la Contraparada, aumentando la complejidad de todo el sistema. Algunas acequias se destinaron al servicio de la ciudad como la Argualexa, proporcionando caudal necesario para el abastecimiento de los edificios públicos y de las industrias artesanas. La red de acequias surtía de energía a la industria murciana, ya que a su vera se desarrollaron molinos harineros, de batanes, de pimentón, fábricas de pólvora y salitre, fábricas de curtidos, de paños, de hilaturas de seda hasta llegar a finales del siglo XIX, cuando aparecen las primeras industrias conserveras. La superficie de la huerta de Murcia ha vivido vaivenes a lo largo de la historia, desde un importante retroceso sufrido en el siglo XIV como consecuencia de la crisis e inseguridad reinante, hasta la expansión del siglo XVIII con motivo del auge del sector sericícola.37 A finales de los años 90 del siglo XX, tras varias décadas de terciarización económica, abandono de cultivos y expansión urbana, el espacio de regadío cubría una superficie próxima a las 12.500 hectáreas (menor hoy día tras el reciente boom urbanístico), que poco a poco ha ido cediendo sitio a la urbanización del suelo, cambiando radicalmente los usos tradicionales.

  • Medio físico

Así, la Huerta de Murcia se extiende por toda la vega del Segura desde el azud de la Contraparada al oeste hasta Orihuela, ya en la Vega Baja, al este, recorrida por más de 500 kilómetros de cauces. Los heredamientos son las tierras que riega cada una de las acequias mayores, dividiéndose en dos grandes heredamientos generales subdivididos a su vez en particulares,38 destacando los del lado norte -margen izquierda del Segura- (Aljufía, Churra la Vieja, Alfatego, Beniscornia, Béndame, Arboleja, Caravija, Zaraiche, Santomera, Zaraichico, Casteliche, Nelva, Benetúcer, Raal Viejo, Aljada, Azarbe de Monteagudo, Azarbe Mayor, Pitarque y Raal Nueva), y los del lado sur -margen derecha del Segura- (Alquibla, Barreras, Dava, Turbedal, Benialé, La Raya o Puxmarina, Almohajar, la Herrera, Condomina, Beniaján, Batán o Alcatel, Junco, Alguazas, Aljorabia, Alfande, Alarilla, Azarbe de Beniel, Riacho, Zeneta, las Parras y Carcanox).La acequía de Churra la Nueva forma sin embargo un heredamiento independiente al resto, tomando sus aguas antes de la Contraparada.

Leyes y normas propias. El Consejo de Hombres BuenosLa existencia de la Huerta y su sistema de riego implicaba la cooperación de los huertanos mediante la regulación de los riegos. Para ello, desde los tiempos de los musulmanes y tras la reconquista, el concejo de la ciudad dictó una serie de leyes y normas encaminadas a proteger la Huerta y solucionar los conflictos que se generan. Como consecuencia de esto, aparecen una serie de instituciones y figuras jurídicas encargadas de velar por este espacio y sus riegos comunitarios dando lugar al desarrollo de una legislación local, en parte escrita y en parte consuetudinaria, sobre reparto, uso del agua y control de las infracciones. Todas ellas están recogidas en las Ordenanzas y Costumbres de la Huerta de Murcia que se recogen por escrito desde el siglo XIX, regulando también a la Junta de Hacendados de la Huerta de Murcia y el Consejo de Hombres Buenos.Este consejo es una institución que se remonta a la Edad Media y cuya función es conocer y resolver las reclamaciones y pleitos, en un orden arbitral y extrajudicial, permitiendo resolver los litigios mediante actuaciones baratas, rápidas y especializadas haciendo posible una eficaz y pronta recuperacuón del orden quebrantado. Sus actuaciones eran verbales y no se comienzan a recoger por escrito hasta el siglo XVIII, estando sus decisiones reconocidas dentro del ordenamiento jurídico español. En el año 2009, el Consejo de Hombres Buenos de la Huerta de Murcia fue declarado Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la Unesco como ejemplo de tribunal consuetudinario de regantes del Mediterráneo español.