Test prenatal no invasivo

Hasta hace muy poco las embarazadas con riego de tener un feto con anomalías tan solo tenían la posibilidad de someterse a una biopsia de la vellosidad corial para la que se debía tomar una muestra de la placenta o una amniocentesis que consiste en extraer líquido amniótico dos pruebas invasivas que suponían un riesgo de aborto aproximado del 0,5%. Ahora ya es posible obtener esta información de forma más segura gracias al denominado test prenatal no invasivo que se realiza únicamente a partir de una muestra de sangre de la madre. La prueba consiste en analizar los fragmentos del ADN del feto que se encuentran en la sangre materna y así destacar la posibilidad de que sufra una anomalía cromosómica como el síndrome de Down o Edwards o Patau.