Los pies

Los pies son para nosotros un órgano imprescindible para mantenernos de pie y para trasladarnos de un lugar a otro. Con la llegada del invierno caminamos más protegidos con toda tipo de calzado que prácticamente no deja que la piel transpire y esta puede ser el factor de todo tipo de duricias.

Por eso se recomienda una buena higiene diaria con agua tibia, sal y jabón y secarse bien los espacios interdigitales, así como no descuidarnos de hidratar con crema los talones y plantas de los pies, porque son las zonas de más presión.

El calzado ha de ser el más ergonómico posible en función de la forma del pie, para evitar deformaciones en los dedos y uñas. Para cualquier anomalía que se observe en los pies es recomendable visitar al podólogo.

 

Maria Pilar Mocé Podóloga

Diabetes o la  salud en los pies

 

Si usted sufre diabetes es más propenso a tener problemas con los pies. La diabetes puede ocasionar daño de los nervios. Esto a su vez, pueden hacer que usted sea menor capaz de percibir una lesión o presión en los pies y es posible que no note dicha tensión hasta que se presente daño o una infección grave. La diabetes cambia la capacidad del cuerpo para luchar contra las infecciones. El daño de los vasos sanguíneos debido a la diabetes provoca que llegue menos sangre y oxigeno a los pies. Debido a esto pequeñas llegas o rupturas en la piel pueden convertirse en ulceras cutáneas profundas. Es posible que sea necesaria la amputación de la extremidad afectada cuando dichas úlceras o mejoren, se vuelven más grandes osea profundicen más adentro de la piel. Por tanto las personas diabéticas tienen mayor probabilidad de sufrir problemas en sus pies que otras personas y se da entonces la cuestión de que el pie del enfermo diabético sea provocado por la enfermedad de las arterias periféricas que irrigan el pie. Si usted tiene diabetes debe: mejorar el control de su azúcar en la sangre, debe dejar de fumar y hacerse examen en los pies dos veces al año por parte del médico y saber si tiene daño del nervio. Revisarse y cuidarse los pies todos los días, sobre todo si usted ya sabe que tiene daño de nervios o de vasos sanguíneos o problemas actuales en los pies. Seguidamente siga las instrucciones: RUTINA DE CUIDADO DIARIO: Revise los pies todos los días. Inspeccione el empeine, los lados, la planta del pie, los talones, y entre los dedos. Lávese los pies todos los días con agua tibia y jabón suave. Los jabones fuertes pueden dañar la piel. Pruebe la temperatura del agua con los dedos de las manos o lo codos antes de sumergir los pies en agua caliente. Debido a la diabetes, usted posiblemente no pueda sentir si el agua está demasiado caliente y se pueden presentar quemaduras con facilidad. Seque suavemente y por completo los pies, en particular entre los dedos ya que se pueden presentar infecciones en las áreas húmedas. Los pies pueden resecarse y cuartearse causando posiblemente una infección. Después de lavarse los pies, suavice la piel seca con loción, vaselina, lanolina o aceite. No aplique loción entre los dedos. Pregúntele al médico si estará bien recortarse las uñas. De ser así pídale que le enseñe la forma más segura de hacerlo. Si las uñas no se recortan e la forma correcta se puede presentar una llaga o úlcera en el pie. Sumerja los pies en agua tibia para ablandar las uñas antes de cortarlas. Corte las uñas en forma recta ya que las uñas curvas son más propensas a encarnarse. Evite sentarse con las piernas cruzadas o pararse en una misma posición durante un largo tiempo. Deje de fumar, si es fumador debido a que esto disminuye el flujo sanguíneo a los pies.