La depresión

La condición humana tiene una parte muy intrínseca, que es la capacidad de sentir las emociones de tristeza y alegría. Hace más de 2500 años que ya se conoce la existencia de la depresión. En el antiguo Egipto eran los sacerdotes los que dedicaban parte de su tiempo a su estudio y curación. Se piensa que más de la mitad de la población española ha pasado en algún momento de su vida por una depresión leve o moderada, sin ser conscientes de ello.

Debemos distinguir en primer lugar entre la oscilación del humor (fluctuación normal) y la depresión leve, en la que ya se puede observar ciertos comportamientos leves típicos de la depresión Precisamente saber donde esta esa línea que diferencia un estado de otro (fluctuación normal y depresión leve) es lo que hace que su diagnóstico en muchos casos sea tardío. Los síntomas del depresivo suelen ser la tristeza, el pesimismo, la perdida de la energía, perturbaciones del sueño, incluso puede asociarse un retardo psicomotor, inhibición aparente y un decaimiento de los movimientos corporales y mentales, disminución de gestos expresivos y espontáneos, pérdida del apetito y de peso. Aunque la tristeza es el eje principal de la depresión, muchos depresivos ofrecen rasgos de ansiedad (síntomas neuróticos). Al levantarse el depresivo cada mañana es todo un tormento, tener que enfrentarse a las nuevas tareas diarias. La incapacidad de sacar adelante su trabajo es uno de los primeros síntomas de la enfermedad. Las depresiones suelen clasificarse si la causa es interna (endógenas) y si es externa (exógena). En principio son de más difícil tratamiento las que tienen una cusa interna. Las exógenas al contrario como puede ser la depresión reactiva se (perdida de una persona u objeto querido) sabiendo la causa se puede incidir más en el epicentro del problema. El trastorno bipolar ( maniaco depresivo también conocido como folie circulaire o ciclotimia) es otro tipo de fluctuación del estado de ánimo totalmente definido donde la persona pasa de fases depresivas a fases de euforia, poniendo en peligro en muchos casos su situación económica, social y laboral. Es típico del trastorno bipolar que en fases de euforia descontrolada, comiencen con proyectos que abandonan enseguida, cuando desaparece la euforia. Durante dicha fase de euforia pueden dormir tan solo dos horas al día por dedicarse a esos proyectos inocuos. En el trastorno unipolar solo encontramos fases depresivas. La edad de comienzo del maniaco depresivo suele rondar los 30 años, habiendo tenido en la juventud cambios de humor: tristeza y alegría no de una forma tan marcada o definida, pero si con una cierta periodicidad. Las personas con riesgo de padecer el trastorno bipolar so aquellas personas que han tenido una personalidad deprimida, serios, estudiosos, conscientes, melancólicos. También las carencias infantiles específicas o las tensiones afectivas que han podido tener en una época crucial del desarrollo pueden estar relacionados con la depresión, sin olvidarnos del factor genético, que siempre está presente en todos los trastornos y enfermedades. La edad madura tampoco se ve privada de la depresión, es muy típica de estas edades ( 40 hasta los 55 años) la depresión involutiva psicótica siendo más frecuente en mujeres por los cambios hormonales que sufren en la etapa de la menopausia. Nos encontramos también con otro tipo de depresión que afectando a hombres y mujeres suelen influir más en el sexo femenino por haber estado siempre más en contacto con los quehaceres del hogar, con los cuidados de los hijos, es la depresión conocida como “ el nido vacío” el comienzo del matrimonio siempre suele asociarse a crear una familia con hijos, en mayor o menos número pero siempre juntos, con el paso de los años los hijos se independizan y van formando sus propias familias, dejado el nido donde se han criado. Esta época suele coincidir col so cambios fisiológicos del organismo de la mujer, algunas mujeres entran en un estado en un periodo vital existencial poniendo en duda cuestiones como su atractivo sexual o el prematuro envejecimiento. La depresión del éxito clasificada dentro de las depresiones reactivas engloba aquellas personas que después de un cierto tiempo en busca de un proyecto importante, tras conseguirlo caen en una fase de letargo. Las actividades cognoscitivas y emocionales van siempre acompañadas por cambios biológicos del sistema nervioso central o del sistema autónomo. Son varios los estudios realizados sobre las causas de la depresión y se está de acuerdo en que los depresivos aumentan la producción de hidrocortisona y es sabido que esos cambios en la producción de cortisona ayuda al desorden afectivo, como también se sabe que el bombeado o las perturbaciones e la distribución del sodio y potasio perturban el estado del maniacodepresivo. Por tanto podríamos decir que la persona que sufre depresión sufre cambios en su metabolismo en una o varias aminas biogénicas (como la serotonina) El depresivo debe comenzar siempre el tratamiento con una buena expectativa, debe confiar siempre en el tratamiento que se le aplique. La hospitalización debe tenerse en cuenta en casos como las conductas suicidas. La psicoterapia es otro de los tratamientos posibles busca la solución de episodios periódicos, conseguir el cambio entre conflictos de la personalidad subyacente. Al depresivo se le debe conocer, comprender su situación y ayudarle con apoyo y confianza.

 

Carlos Ibáñez Lorente Psicólogo Clínico