La depresión postparto

Todos hemos oído hablar alguna vez de la depresión posparto pero, ¿sabemos realmente en qué consiste?

Primero de todo la depresión posparto es un trastorno que les ocurre a algunas mujeres tras tener un hijo pero no es muy habitual, normalmente la mujer, al tener un hijo experimenta una inmensa sensación de alegría que hace que todo lo demás, responsabilidades, falta de sueño, cansancio, quede en un segundo plano.

 

Pero hay algunas mujeres que sufren depresión posparto. Si nos paramos a pensar en ello la mujer, durante los nueve meses del embarazo la mujer sufre muchos cambios, tanto físicos como emocionales. Su cuerpo experimenta cambios que de un día para otro se esfuman, pasa de tener una enorme tripa, donde tiene a su hijo protegido a tener una tripa que no era la que tenía antes del embarazo. Durante el embarazo esta tripa ha recibido mucha atención del exterior, todos nos fijamos en las mujeres embarazadas, les preguntamos, las tratamos con mucho cariño y las cuidamos mucho más. Esto también cambia de un momento a otro y toda esa atención pasa a recibirla el recién nacido. A veces hay complicaciones en el parto que hacen que no pueda cuidar a su hijo como le gustaría y esto puede generar emociones como la ansiedad, el sentimiento de culpa o la impotencia. La relación con la pareja también sufre cambios ya que el hombre pasa a ser “padre” y adquiere un nuevo rol que hasta ese momento no conocemos de él. La mujer comienza a valorar si su pareja es un “buen padre” y al principio suele ser complicado para todos adoptar este nuevo rol y cumplir con las expectativas de la pareja. Todo esto, sumado con el cansancio y la falta de tiempo solos en pareja, puede generar algunas fisuras en la pareja. Además la pareja suele perder su intimidad ya que su hogar recibe continuas visitas de familiares, padres, suegros, cuñados, tíos, amigos y esto también puede dificultar que ambos padres se adapten bien a su nueva situación de padres. La depresión posparto son una serie de síntomas de tristeza, desánimo, cansancio y estrés que pueden desencadenarse por todos estos factores y que pueden hacer que a la mujer le cueste mucho más adaptarse a su situación de madre porque tendrá mucha menos energía y ese sentimiento de tristeza puede provocar que se sienta culpable por no entender que está triste habiendo tenido un hijo. Además el pasar por el trauma del parto y el cansancio que ello supone también puede ayudar a esta falta de energía que puede agravar más los síntomas depresivos. Es probable que sea una situación pasajera que se solucione pero si se alarga en el tiempo puede ser debido a otros problemas que la mujer ya tenía y que surgen ante una situación de un gran estrés como tener un hijo. En este caso es muy recomendable acudir a terapia para solucionar cuanto antes la causa de este malestar ya que las depresiones suelen complicarse con el paso del tiempo cronificándose y es más difícil solucionarlas cuanto más tiempo lleva la persona deprimida.

 

Dácil Gonzalez Psicóloga