El Parkinson

La enfermedad de Parkinson (EP), o Parkinsonismo idiopático o parálisis agitante,[1] es un trastorno neurodegenerativo crónico que conduce con el tiempo a una incapacidad progresiva, producido a consecuencia de la destrucción, por causas que todavía se desconocen, de las neuronas pigmentadas de la sustancia negra. La enfermedad de Parkinson es un desorden neurológico descrito en 1817 por James Parkinson. Se caracteriza por la pérdida de células cerebrales que producen dopamina. La dopamina es una hormona que ayuda a dirigir y a controlar la actividad muscular.

Se trata de una enfermedad crónica y progresiva pero ni es contagiosa ni se hereda. El parkinson es un trastorno del movimiento, la enfermedad de Parkinson también desencadena alteraciones en la función cognitiva, en la expresión de las emociones y en la función autónoma. El Parkinson es el segundo trastorno neurodegenerativo con mayor Índice de casos solo superado por la enfermedad de Alzheimer. El Parkinson es frecuente en todos los países del mundo y afecta por igual al sexo masculino como al femenino, siendo frecuente que aparezca a partir del de los 60 años de vida. Sin embargo, además de esta variedad tardía, existe otra versión precoz que se manifiesta en edades inferiores a los cuarenta años. En la actualidad, el diagnóstico está basado en la clínica, puesto que no se ha identificado ningún marcador biológico de esta enfermedad. Por ello, el diagnóstico de la misma se apoya en la detección de la característica tríada rigidez-temblor-bradikinesia y en la ausencia de síntomas atípicos, aunque también tiene importancia la exclusión de otros posibles trastornos por medio de técnicas de imagen cerebral o de analíticas sanguíneas. Como casi todas las enfermedades o trastornos que tienen un día de celebración para la sensibilización de la humanidad, el día internacional del Parkinson se celebra el 11 de abril, desde que en el año 1997 la Organización Mundial de la Salud, así los dispuso.

 

¿Cual es su causa?

La causa de la enfermedad del Parkinson, todavía no se conoce pero hay varias teorías: la primera haría referencia a los radicales libres que son los causantes de la muerte de las células sanas, las células nerviosas. Otra teoría habla de una sustancia externa o producida por el propio cuerpo, y hay quien defiende como en otros trastornos similares, una malformación en el material genético DNA En las primeras etapas es difícil el diagnóstico de esta enfermedad, al igual que en muchas enfermedades degenerativas y muchas veces es la familia la que se da cuenta de los síntomas.

Los síntomas mas normales son los siguientes: · Temblor de reposo, movimiento involuntario rítmico, de un miembro o parte corporal, en el caso de mano es bastante característico el temblor de “rodar la píldora” con un movimiento del pulgar e índice de atrás a adelante. Hipocinesia. Escasez de movimiento. La cara va perdiendo su expresividad (cara de máscara). Bradicinesia. El movimiento es más lento y también el iniciarlo. Se pierde el movimiento automático y espontáneo. Posiblemente este sea el síntoma más frustrante para la persona porque puede pasar en un momento de moverse con facilidad a necesitar ayuda. Hipofonía. Hablar muy bajo y de manera monótona. Rigidez (signo de rueda dentada). Aumento de la resistencia a los movimientos pasivos relativamente lentos, la rigidez es constante durante todo el recorrido y no es dependiente de la velocidad.

TRATAMIENTOS ·

Pérdida de reflejos posturales. Inestabilidad postural. Postura. Se conoce como postura simiesca, la cabeza y los hombros están adelantados, las rodillas y las caderas ligeramente flexionadas. Marcha, pérdida de movimientos asociados en los brazos (braceo); disminución longitudinal del paso, arrastrando los pies y de curso lento. Festinación, incremento progresivo de la velocidad y disminución de la longitud del paso, con problemas a la hora de frenar la marcha. Congelación durante la marcha. Pérdida progresiva talón – pie. Sialorrea. Secreción exagerada de saliva. Micrografía. Tendencia a escribir pequeño. Alteración de la motricidad fina. Síntomas asociados: depresión, cambio emocionales, dificultad en tragar y en masticar, problemas urinarios o estreñimiento, problemas cutáneos, problemas para dormir.

Farmacológico: Se suele administrar un precursor de la dopamina llamado Levodopa en parches que la persona se lo va colocando en diferentes zonas del cuerpo. Estos, al principio, pueden causar efectos secundarios como nauseas, vómitos, hipotensión, inestabilidad postural o confusión. También se usan fármacos como la amantadita, la bromocriptina, la pergolida y la apomorfina.

Quirúrgico: Está dirigido a aquellas personas en las que la medicación no les ha ayudado a controlar los síntomas. Las técnicas son: Estimulación profunda del cerebro: Se implanta un aparato que estimula eléctricamente una zona del cerebro. Esta estimulación lleva a que se utilice menos cantidad de medicamentos, pudiendo evitar ciertos efectos secundarios.Técnicas lesivas: Esta lesión es producida por la corriente de un electrodo. Estas técnicas son la palidotomia, subtalamotomia y talamotomia estereotactica.

 

Hay otras técnicas mucho más experimentales como la infusión de sustancias químicas en los ganglios basales, la implantación de tejido cerebral fetal y la radioterapia.

 

Doctora Blasco,

especialista en fisioterapia neurológica y pilates de la Clínica de Fisioterapia Maritim